La Guardia Nacional y la 4T Julio Labastida

Uniformes de la Guardia Nacional

(Julio Labastida Martín del Campo y Víctor Rosas.) Durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia, López Obrador condenó el uso inadecuado del Ejército y su presencia en las calles dentro de lo que se conoció como la “guerra contra el narcotráfico|crimen organizado”[4], implementada por Felipe Calderón a partir de diciembre de 2006[5]. Sin embargo, el Plan Nacional de Paz y Seguridad, propuesto por López Obrador antes de tomar posesión como Presidente de México, anunció la creación de una nueva agrupación conformada por elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal: la Guardia Nacional.

El análisis de los primeros meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador realizado por The Wall Street Journal[1] en su artículo “Mexico’s backward turn”, publicado en abril pasado y traducido y localizado por Reforma como “Señalan en WSJ retroceso de México con AMLO”, aborda la relación que el Presidente tiene con las Fuerzas Armadas, la cual es considerada como “motivo de preocupación” pues mantiene su “exposición al ámbito policial e influencia corrupta del inframundo”[2]. Además, el artículo considera que dicha relación se basaría en la “compra de lealtad”, luego de que el Presidente autorizara la participación de las Fuerzas Armadas en obras que generarán un beneficio económico, como la adaptación y gestión de la base aérea de Santa Lucía como aeropuerto de uso comercial, así como las relacionadas con desarrollos urbanos en el área de Santa Fe y Chapultepec, de la Ciudad de México, aunque la segunda fue modificada en marzo pasado, cancelando los planes de construcción de un complejo inmobiliario[3].

Abordar el contexto en que el actual Presidente de México toma la decisión de mantener a las Fuerzas Armadas como el principal componente de la lucha contra el crimen organizado, nos lleva a considerar los antecedentes de esa estrategia. López Obrador llega a la presidencia en un entorno marcado por una relación más estrecha entre el Poder Ejecutivo y las Fuerzas Armadas. Como se mencionó anteriormente, el plan del combate al crimen organizado implementado por Felipe Calderón colocó a las Fuerzas Armadas de México como eje rector y, desde el inicio, tomó una decisión importante para garantizar la buena relación: una adecuación salarial constante[6] para los soldados y marinos de bajo rango, que para 2010 ya era de 100%.[7]

Esta estrategia de combate al crimen organizado no sufrió cambios significativos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, salvo la creación, en 2014, de una nueva división de la Policía Federal que se llamó la Gendarmería Nacional y la reestructuración de nuevas áreas estratégicas de seguridad para el país. Asimismo, y al final de ese sexenio, PRI y PAN promovieron e impulsaron la Ley de Seguridad Interior, que regularía la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen organizado, dándole respaldo jurídico a sus actividades en materia de seguridad pública. Dicha ley fue aprobada el 30 de noviembre de 2017 y promulgada por Enrique Peña Nieto el 21 de diciembre de ese mismo año, pero que fue invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación el 15 de noviembre de 2018[8]. Sin embargo, pese a que en ese sexenio las Fuerzas Armadas se mantuvieron en las calles y al frente de las tareas en contra del crimen organizado, los niveles de violencia se mantuvieron a la alza, registrando 125 mil homicidios dolosos durante ese periodo, 19% más que los ocurridos en la administración anterior.[9]

Los antecedentes en cuanto al papel de las Fuerzas Armadas dentro del combate al crimen organizado fueron retomados en el discurso de Andrés Manuel López Obrador durante sus campañas electorales de 2012 y 2018. Durante el proceso electoral de 2012, López Obrador se refirió en diversas ocasiones al uso inadecuado de las Fuerzas Armadas para combatir al crimen organizado y su postura fue que la estrategia debía ser modificada: “el Ejército no está preparado para esta función, es otro su encargo, es defender la soberanía nacional y no debe de seguirse exponiendo al Ejército, es una institución que debemos de cuidar todos, no socavar al Ejército”[10]. La posición de López Obrador sobre la estrategia de lucha contra el crimen organizado puesta en marcha por administraciones anteriores se mantuvo durante su campaña en 2018, aunque en esa ocasión amplió su postura hacia la atención de las causas que han generado el crecimiento del crimen organizado: “no es para eso el Ejército, vamos a enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia atendiendo las causas”. [11]

Tras ganar la elección presidencial de 2018, López Obrador y su equipo comenzaron a trabajar de inmediato y en noviembre de 2018 se presentó el Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024, el cual presentó a la Guardia Nacional como parte de una estrategia de seguridad cuyos ejes rectores, destacados por el mismo López Obrador, son: garantizar la adecuada impartición de justicia; garantizar el empleo, la educación, la salud y el bienestar e iniciar con el proceso de pacificación del país que incluye la propuesta de amnistía a sectores de la población que operan para el crimen organizado, tales como campesinos y jóvenes de escasos recursos quienes, de acuerdo con la perspectiva de López Obrador, lo hacen por necesidad.

La presentación del Plan Nacional de Paz y Seguridad definió a la Guardia Nacional como un cuerpo que sería formado, en su primera etapa, por militares, marinos y policías federales, sin embargo, el objetivo es que, en unos años, se de una transición que integre elementos civiles formados específicamente para esta institución, lo que permitirá que las Fuerzas Armadas y la Policía Federal regresen a sus actividades normales, dejando de ser el eje central de la lucha contra el crimen organizado. La decisión de mantener a las Fuerzas Armadas al frente de las tareas de seguridad fue tomada por López Obrador y su equipo, tras considerar que la delicada situación que priva en el país no dejaba otra salida, además de que el margen de acción se limitaba, exclusivamente, a escoger entre el uso de la Policía Federal, considerada como una institución rebasada por la corrupción[12], o las Fuerzas Armadas: “eran dos opciones, al final de cuentas la política es optar entre inconvenientes, y tiene que tomar uno decisiones. Apoyarnos en las Fuerzas Armadas, esa fue la decisión que tomamos”[13]. En ese sentido, cabe mencionar que el hecho de tener que tomar una decisión entre estas dos instituciones obedece al papel que tiene la Policía Federal, creada en 1999 por el entonces Presidente Ernesto Zedillo, como un cuerpo de seguridad formado para que la federación mexicana cumpla con su responsabilidad constitucional en lo referente a la prevención de delitos federales, teniendo como apoyo a las policías municipales y estatales. Sin embargo, y tal como lo refiere el Plan Nacional de Paz y Seguridad, la situación actual no deja otra posibilidad más que apoyarse en las Fuerzas Armadas: “ante la crisis de violencia delictiva e inseguridad que vive el país, y dada la descomposición e ineficacia de las corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno, resultaría desastroso relevar a las Fuerzas Armadas de su encomienda actual en materia de seguridad pública”.[14]

Bajo este contexto, es importante señalar que una de las razones por las que López Obrador decidió apoyar su estrategia en materia de seguridad pública en las Fuerzas Armadas obedece a la percepción de estas como instituciones honestas, tal como él mismo lo mencionó al ser cuestionado por un reportero: “sí, me estoy apoyando mucho en la Secretaría de la Defensa porque es una institución con disciplina, con profesionalismo y, les diría, con honestidad”. [15] De la misma forma, el actual presidente de México, dando coherencia a su postura en torno a las Fuerzas Armadas, exculpó al Ejército de la responsabilidad histórica en hechos marcados por la represión llevada a cabo por parte del Estado mexicano y señaló que, el verdadero autor de estos actos, fue el Estado Mayor Presidencial: “el Ejército recibe órdenes y ahora el Ejército no ha recibido ni va a recibir una orden que signifique masacrar, torturar, desaparecer, reprimir al pueblo. […] había la orden del Presidente […] El Estado Mayor Presidencial tuvo que ver con la represión en el 68 y tuvo que ver hasta en el asesinato de Carlos Madrazo. Un cuerpo de élite para la represión, ocho mil elementos que cuidaban al Presidente.”[16]

Por otra parte, un elemento a destacar, y sin duda algo que López Obrador ha sabido aprovechar a favor de su propuesta en materia de seguridad nacional, es la percepción positiva que se tiene de las Fuerzas Armadas, tal como lo refleja la encuesta realizada por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, donde el 80% de los encuestados consideró que el Ejército y la Marina son quienes deben llevar a cabo el combate contra el crimen organizado, ya que 90% calificó como Buenas y Muy Buenas las acciones de la Marina y 80% manifestó lo mismo en el caso del Ejército. [17]

Asimismo, la llegada de la propuesta de la Guardia Nacional a las Cámaras[18] derivó en una serie de adecuaciones para llegar a obtener un amplio acuerdo entre todos los partidos.[19] Esto permitió integrar la posibilidad de que el mando de esta agrupación pueda ser ostentando por un civil, que sus elementos sean juzgados en tribunales civiles, además, de establecer un lapso de 5 años[20] en el que se espera que la formación de civiles dentro de la Guardia Nacional sea suficiente para que los miembros del Ejército, Marina y Policía Federal regresen a sus cuarteles y, entonces, la nueva institución de seguridad esté conformada por personal civil entrenado académica y militarmente.

Con la propuesta y aprobación de la Guardia Nacional, Andrés Manuel López Obrador pudo dar un paso fundamental a diferencia de su antecesor, Enrique Peña Nieto, cuya Ley de Seguridad Interior, como mencionamos anteriormente, fue invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación tras considerar que ese tipo de iniciativas debían ser promovidas por el Poder Ejecutivo y no por el Poder Legislativo.

Para concluir, no se puede afirmar que exista compra de lealtad dentro de la relación entre Andrés Manuel López Obrador y las Fuerzas Armadas. Más bien, se trata de la aceptación de una realidad que López Obrador disimuló por fines políticos. Pensamos que el hecho de que el Estado mexicano, debilitado, haya cedido espacios a los poderes emergentes del crimen organizado llevó este cambio de posición por parte de López Obrador. De esta manera, el apoyo de las Fuerzas Armadas tiene que ver con una estrategia de supervivencia y fortalecimiento del Estado mexicano, algo que va más allá de la compra de lealtades. Ya con la Guardia Nacional aprobada, López Obrador señaló que “hasta antes de la reforma constitucional, las Fuerzas Armadas solo podían participar en tareas de Defensa Nacional y Seguridad Interior”[21]. De ahí que su logro sea tan importante, pues la Guardia Nacional es legal y tiene respaldo constitucional. Sin embargo, mantener a las Fuerzas Armadas en funciones para las que no fueron creadas, podría causar problemas en la base social preocupada por los Derechos Humanos. Además, otro aspecto preocupante es que las propias veleidades de su discurso pueden costarle en términos de lealtad, como sucedió recientemente con las protestas de un sector de la Policía Federal, que rechazó integrarse a la Guardia Nacional, y donde algunos de sus miembros argumentaron la contradicción en el discurso de López Obrador al querer sumar a los elementos de una institución a la que ha señalado como rebasada por la corrupción.[22] De la misma manera, muy probablemente López Obrador generó tensión y desconfianza en las Fuerzas Armadas con su reciente declaración: “Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesaria, la haríamos todos”.[23]

[1] O’Grady, Mary. (28 de abril 2019) Mexico’s backward turn. The Wall Street Journal. Recuperado de https://www.wsj.com/articles/mexicos-backward-turn-11556483367

[2] Staff (29 de abril 2019) Señalan en WSJ retroceso de México con AMLO. Reforma. Recuperado de https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=1665530

[3] Urrutia, A. (8 de marzo de 2019) Cancela López Obrador megaproyecto inmobiliario en el Campo Militar 1-F. La Jornada. Recuperado de https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/03/08/cancela-lopez-obrador-megaproyecto-inmobiliario-en-el-campo-militar-1-f-6732.html

[4] Aunque al inicio la estrategia se consideró como una guerra contra el narcotráfico, los hechos dejaron ver la diversificación de las actividades criminales, por lo que optamos por referirnos al crimen organizado, pues el término no se limita a las actividades relacionadas con la producción, distribución y venta de drogas. Esto es, que, además de lo anterior, los grupos criminales ampliaron su marco de operación hacia actividades como la extorsión, el secuestro, el contrabando, la piratería, el robo de combustibles, etc.

[5] Se considera el inicio de la “Guerra contra el narcotráfico” a partir del 10 de diciembre de 2006, mediante una ofensiva de 6500 efectivos del Ejército enviados a Michoacán.

[6] En febrero de 2010, Felipe Calderón anunció un aumento salarial de 40% para soldados y marinos de bajo rango, además señaló que los soldados rasos tuvieron un incremento salarial superior al 100% desde diciembre del 2006. Información tomada de https://expansion.mx/economia/2010/02/19/mexico-aumenta-en-40-salarios-a-solados

[7] Aranda, J. (15 de febrero de 2007) Anunciará de nuevo Calderón el aumento a tropa y marinería. La Jornada. Recuperado de https://www.jornada.com.mx/2007/02/15/index.php?section=politica&article=007n2pol

[8] Espino, M. (15 de noviembre de 2018) SCJN invalida en su totalidad la Ley de Seguridad Interior. Recuperado de https://www.eluniversal.com.mx/nacion/seguridad/scjn-invalida-en-su-totalidad-la-ley-de-seguridad-interior

[9] Baranda, A. (22 de noviembre de 2018) Termina el sexenio con 125 mil muertos. Reforma. Recuperado de https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=1545740

[10] López Obrador, A. Mensaje a la Nación del 6 de febrero de 2012 publicado en YouTube. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=53rKQb5N2C8

[11] Declaración de Andrés Manuel López Obrador realizada en un evento de campaña durante 2018. Recuperada de https://www.laotraopinion.com.mx/video-cuando-amlo-prometio-regresar-al-ejercito-a-los-cuarteles/

[12] Redacción. (15 de noviembre de 2018) “No podemos echar mano de la Policía Federal porque sus niveles de corrupción son altos”: Durazo. Aristegui Noticias. Recuperado de https://aristeguinoticias.com/1511/mexico/no-podemos-echar-mano-de-la-policia-federal-porque-sus-niveles-de-corrupcion-son-altos-durazo-enterate/

[13] Ángel, A. (14 de noviembre de 2018) Decidimos apoyarnos en las fuerzas armadas, dice AMLO; mantendrá al Ejército en la labor de seguridad. Animal Político. Recuperado de https://www.animalpolitico.com/2018/11/plan-amlo-seguridad-drogas-amnistia/

[14] Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2014, p. 14

[15] Raziel, Z. (2 de febrero de 2019) Elogia AMLO lealtad de las fuerzas armadas. Reforma. Recuperado de https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=1599665

[16] La Jornada. (1 de julio de 2019) Texto íntegro de la entrevista de ‘La Jornada’ a López Obrador. La Jornada. Recuperado de https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/07/01/texto-integro-de-la-entrevista-de-la-jornada-a-lopez-obrador-307.html

[17] Redacción. 80% de los mexicanos piensa que el Ejército y la Marina deben vigilar las calles y carreteras del país. Animal Político. Recuperado de https://www.animalpolitico.com/2018/09/ejercito-vigilancia-encuesta-apoyo/

[18] La Guardia Nacional fue aprobada por unanimidad en el Senado con 127 votos a favor. Información recuperada de http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/informacion/boletines/43822-con-historica-votacion-avalan-guardia-nacional.html

[19] La Guardia Nacional fue aprobada por 463 votos a favor en la Cámara de Diputados. Información recuperada de https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/ella-fue-la-unica-diputada-que-voto-en-contra-de-la-guardia-nacional

[20] Ángel, A. (19 de febrero de 2019) Ejército seguirá en las calles hasta cinco años más con aprobación de la Guardia Nacional. Animal Político. Recuperado de https://www.animalpolitico.com/2019/02/ejercito-calles-cinco-anos-guardia-nacional/

[21] Herrera, R. (17 de junio de 2019) Guardia Nacional, como Plan DN-III: AMLO. Reforma. Recuperado de https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=1702604

[22] Bravo, M. (4 de julio de 2019) Bloqueos de integrantes de la PF provocan caos en diversas vialidades. La Jornada. Recuperado de https://www.jornada.com.mx/2019/07/04/politica/004n1pol

[23] Staff. (1 de julio de 2019) ‘Si por mí fuera, desaparecería al Ejército’: López Obrador. Forbes. Recuperado de https://www.forbes.com.mx/si-por-mi-fuera-yo-desapareceria-al-ejercito-lopez-obrador/

 

Julio Labastida Martín del Campo

Es Doctor en Sociología por la Escuela de Altos Estudios, París, Francia. Es Investigador en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Las líneas de investigación que ha desarrollado son: la democracia en México y América Latina, el sistema político mexicano en perspectiva comparada, empresarios y política en México, y sociología de la educación. Actualmente desarrolla el proyecto de investigación individual: La construcción de la democracia en México 1997-2020; y es corresponsable del Seminario Institucional Perspectiva Democrática. Sus publicaciones pueden consultarse picando esta liga.

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